Colombia abraza a Batuta
avanza en su segunda fase
Una campaña nacional que integra empresas,
regiones y comunidades
• La Fundación Nacional Batuta avanza en la segunda fase de su campaña nacional Colombia abraza a Batuta, un movimiento que articula empresas, regiones y comunidades en torno a la música como derecho cultural y motor de transformación social.
• Los aportes pueden realizarse de manera directa a través de la página web oficial de la Fundación, con la posibilidad de recibir certificado de donación, garantizando así transparencia, respaldo institucional y beneficios tributarios para quienes decidan sumarse a esta causa nacional.
Bogotá D.C., agosto de 2025.
La Fundación Nacional Batuta avanza en el desarrollo de la campaña Colombia abraza a Batuta, que entra en su segunda fase con enfoque empresarial y regional, consolidándose como una estrategia de movilización social que articula empresas, territorios y comunidades en torno a un propósito común: reconocer la música como un derecho cultural y un vehículo legítimo para la cohesión social, la inclusión y la construcción de futuro.
A lo largo de sus más de 30 años de trayectoria, Batuta ha demostrado que la formación musical colectiva constituye una herramienta comprobada para disminuir la deserción escolar, fortalecer el bienestar emocional, prevenir el reclutamiento forzado, reducir brechas, abrir oportunidades de vida y promover la resiliencia comunitaria. Durante estas tres décadas, más de un millón de niños, niñas, adolescentes y jóvenes han participado en los programas de Batuta, dejando en evidencia que la cultura, cuando se concibe como política pública y como bien social, tiene un impacto profundo y sostenible en el país.

Una segunda fase con mirada empresarial y territorial
La campaña Colombia abraza a Batuta inició como un ejercicio de movilización social con el objetivo de visibilizar el poder transformador de la música y vincular a la sociedad en su cuidado como bien común. En esta segunda etapa, el alcance se amplía para fortalecer la presencia en los territorios y sumar activamente al sector empresarial en la construcción de valor compartido.
Con un énfasis especial en las regiones Norte, Oriente y Occidente, Batuta avanza en un trabajo territorial que no parte de la externalidad, sino de su arraigo en las comunidades. Cada Centro Musical, cada agrupación y cada orquesta son nodos de confianza comunitaria donde convergen familias, instituciones educativas, gobiernos locales y aliados privados. Es allí donde la música se convierte en infraestructura social: un espacio que fortalece la confianza, el capital humano y la cohesión entre generaciones.
De manera complementaria, la dimensión empresarial de esta fase busca consolidar alianzas estratégicas con compañías comprometidas con la sostenibilidad y el desarrollo del país. En este sentido, vincularse a Colombia abraza a Batuta significa para las empresas, más que de un ejercicio de filantropía, una apuesta decidida de corresponsabilidad en la que los recursos financieros se convierten en procesos de transformación social verificables, alineados con el desarrollo de las comunidades y con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular con el ODS 4 (Educación de calidad), el ODS 5 (Igualdad de género), el ODS 10 (Reducción de las desigualdades) y el ODS 16 (Paz, justicia e instituciones sólidas).
Impacto comprobado: entre la evidencia con datos y las historias de vida
El impacto de Batuta en las comunidades se evidencia tanto en las cifras como en las historias concretas. Miles de niños y niñas que encontraron en un violín, un tambor o un clarinete la posibilidad de soñar y proyectarse hacia el futuro, hoy lideran agrupaciones, transforman su entorno y aportan a sus comunidades.

Más allá de los números, la continuidad de los procesos artísticos ha permitido generar confianza y cohesión en territorios profundamente golpeados por la desigualdad y la exclusión. Allí donde Batuta hace presencia, se crean espacios seguros que previenen riesgos sociales, fortalecen la permanencia escolar y brindan alternativas de vida digna.
Primera infancia: 1% – Infancia: 64% – Adolescencia: 20%
Juventud: 9% – Adultez: 3% – Adulto Mayor: 3%
Mujeres: 54% – Hombres: 46%
Estratos 1 y 2: 95%
Víctimas del conflicto: 28%
Población migrante: 5%
Mestizos 87% – Afrodescendientes 9% – Indígenas 4%
Población raizal o palenquera 0.2%
Condición de vulnerabilidad y/o pobreza:
Pobreza extrema 24%
Pobreza moderada 12%
Vulnerable 5%
El papel del sector empresarial
Las empresas que se integran a la campaña encuentran un aliado legítimo y confiable en Batuta para hacer visible su compromiso con la sociedad. En un contexto en el que los consumidores y grupos de interés demandan acciones con impacto real, sumarse a esta iniciativa representa un doble valor: por un lado, la generación de confianza y reputación positiva; por otro, la contribución directa a la equidad social y al bienestar comunitario.

Al apoyar a Batuta, las compañías se vinculan a un ecosistema de desarrollo sostenible. La cultura, en particular la música, permite a las marcas materializar su responsabilidad social, fortalecer su licencia social para operar en los territorios y proyectarse como actores comprometidos con la transformación de Colombia.
Una historia narrada desde las regiones
La Fundación Nacional Batuta reconoce que el relato común no se construye desde un centro único, sino desde la diversidad de los territorios. Por eso la fuerza de su saber hacer está en la capacidad de dialogar con realidades locales y de hacer eco de la pluralidad cultural del país: el Caribe con sus tradiciones, el Pacífico con su memoria ancestral, los Llanos con sus encuentros comunitarios y las ciudades con sus procesos de resiliencia urbana.
Cada región imprime un sello propio a la música y, en esa diversidad, la campaña encuentra también su fortaleza. Colombia abraza a Batuta es, en ese sentido, un espejo plural en el que comunidades, empresas e instituciones pueden verse reflejadas como parte de una apuesta nacional por la niñez, la dignidad, la cohesión y la transformación social.
Una invitación a sumarse a una causa nacional
El propósito de esta campaña es consolidar un relato nacional donde la cultura sea entendida como un pilar del desarrollo sostenible. En un momento en el que Colombia enfrenta grandes desafíos sociales, invertir en procesos culturales es estratégico. Cada alianza que se concreta, cada recurso que se destina y cada empresa que se vincula se transforma en historias reales de cambio. Batuta ha demostrado que la música es un lenguaje universal de encuentro, y que allí donde hay orquestas, coros y ensambles, hay también confianza, inclusión y esperanza.
La segunda fase de Colombia abraza a Batuta representa entonces una oportunidad para el país de construir colectivamente un proyecto que trascienda coyunturas y que instale a la música en el lugar que le corresponde, como derecho cultural y como estrategia de transformación social.

En esta nueva etapa, las empresas, los gobiernos locales y las comunidades están llamados a sumarse a una iniciativa que fortalece la cohesión social, amplía las oportunidades para la niñez y proyecta a Colombia en la agenda global de sostenibilidad y cultura.
Apoyar a Batuta significa respaldar a las regiones, a las comunidades y a la construcción de un país más justo. Porque cuando un país abraza la cultura, abraza también el futuro de sus niños y niñas.
Gracias por creer
Gracias por actuar
Gracias por abrazar a Batuta.
Invitamos a toda Colombia a ser parte de este abrazo colectivo.
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