UNA APUESTA POR LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL
Música para la Paz
MinCulturas y Batuta fortalecen la formación musical como herramienta de paz en Colombia
La Fundación Nacional Batuta y el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, en el marco del programa Artes para la Paz y en consonancia con el Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026, trabajan en el marco del programa Artes para la Paz para llevar formación musical a miles de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en todo el país. La alianza contempla acciones tanto en instituciones educativas oficiales como en espacios no convencionales, priorizando a las víctimas del conflicto armado, comunidades étnicas y poblaciones históricamente excluidas.
• Se han consolidado procesos de formación musical, capacidades pedagógicas y comunitarias que contribuyen a la construcción de paz y a los derechos de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
• Actualmente, esta estrategia se desarrolla en 83 establecimientos educativos públicos del país y beneficia de manera directa a más de 11.620 participantes, especialmente en territorios priorizados por sus condiciones de vulnerabilidad.
¿Qué es Artes para la Paz?
Artes para la Paz es el programa nacional de educación artística y cultural más grande en la historia de Colombia, Liderado por MinCulturas en articulación con MinEducación, Busca transformar el tejido social y promover la convivencia y reconciliación en zonas históricamente afectadas por el conflicto armado y la exclusión. Su meta es llegar a un millón de beneficiarios durante el cuatrienio, con presencia en 32 departamentos y 732 municipios.
El programa se estructura en cinco pilares: educación formal, educación informal, apoyo a organizaciones culturales, profesionalización y dotaciones, utilizando disciplinas como la música, la danza, el teatro, el circo y el área audiovisual.

¿Cómo apoya Batuta?
Con más de 35 años de trayectoria, la Fundación Nacional Batuta ha consolidado un modelo que trasciende la formación musical. Acompaña a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, fortalece organizaciones culturales y potencia las capacidades de artistas. De esta manera, contribuye a la creación de redes colaborativas que dinamizan la vida cultural de los territorios, fortalecen su sostenibilidad y ratifican el poder de la música como una herramienta de transformación social y construcción de paz en Colombia.
Gracias a esta estrategia, se benefician 3.920 niñas, niños, adolescentes y jóvenes en 28 Centros Musicales, 720 participantes en 12 Centros de Discapacidad y 458 en 4 Centros Orquestales. En estos espacios se desarrollan procesos de formación, práctica y disfrute musical mediante programas de ensamble, coro y formación orquestal, articulados con acompañamiento psicosocial y dirigidos a participantes con y sin discapacidad.
Como valor agregado de esta apuesta, Batuta avanza en la consolidación de un banco de partituras que reúne repertorios infantiles, juveniles, orquestales y tradicionales articulados con las diferentes etapas formativas. Esta herramienta amplía el acceso a contenidos musicales pertinentes, fortalece la apropiación cultural en los territorios y promueve la circulación del conocimiento musical, contribuyendo a la democratización de las músicas y a la sostenibilidad de los procesos formativos en Colombia.
La alianza impulsa el fortalecimiento de la formación musical mediante la disponibilidad de instrumentos para formatos de músicas tradicionales, la entrega de material pedagógico y la realización de talleres de lutería en al menos 20 establecimientos educativos públicos y escuelas municipales de música. Esta acción, desarrollada en el marco del Plan Nacional de Música para la Convivencia (PNMC) y del programa Artes para la Paz, amplía las oportunidades de acceso a la práctica musical y crea condiciones para la sostenibilidad de los procesos en los territorios.
De manera complementaria, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y la Fundación Nacional Batuta avanzan en una estrategia integral que amplía el alcance de la formación artística y musical y fortalece el ecosistema cultural del país. Estos componentes contribuyen a la sostenibilidad de los procesos y a la consolidación de trayectorias de vida en el sector cultural:
Fortalecimiento comunitario (CLANES): Busca reconocer, fortalecer y articular la educación artística informal de base comunitaria, potenciando el papel de las organizaciones culturales como agentes formadores en los territorios. A través del modelo de los Centros Laboratorio de Artes Nacionales (CLANES), se fortalecen capacidades pedagógicas, organizacionales y de gestión, promoviendo la sostenibilidad de los procesos formativos, el diálogo intercultural, la producción de conocimiento y la incidencia territorial de las prácticas artísticas comunitarias.
Formación para el Trabajo y el Desarrollo Humano (ETDH): Orientada a consolidar trayectorias formativas y laborales dignas en el sector artístico y cultural mediante procesos de cualificación y certificación de artistas y gestores culturales. En el marco de esta estrategia, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, el Viceministerio de las Artes y la Economía Cultural y Creativa y la Fundación Nacional Batuta impulsan procesos de formación en modalidad ETDH con un mínimo de 1.400 cupos y una meta de culminación mínima del 80% de los procesos formativos. Esta apuesta se materializa mediante el apoyo a Instituciones de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano (IETDH) que ofrecen garantías de certificación en territorios priorizados conjuntamente entre el Ministerio y Batuta.
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