La música que transforma: Batuta y Ecopetrol cierran con éxito un año de formación, resiliencia y esperanza en Cundinamarca
La Fundación Nacional Batuta y Ecopetrol culminan con éxito el Acuerdo de Cooperación No. 1 en la región de Cundinamarca, reafirmando su compromiso con la educación artística, la participación y el bienestar integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
Entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025, el proyecto se desarrolló en los municipios de Paratebueno, Medina y Ubalá, consolidando la música como una herramienta de transformación social, fortalecimiento comunitario y construcción de entornos protectores.
El proceso benefició a 311 niños, niñas, adolescentes, y jóvenes quienes participaron en una experiencia integral que articuló formación musical, acompañamiento psicosocial y liderazgo juvenil. En total, se desarrollaron 4.063 horas de formación musical, a través de procesos de coro y ensamble, con énfasis en las músicas tradicionales de la región.
Como parte de los resultados artísticos y pedagógicos, se realizaron 12 muestras musicales y un concierto virtual, resultado del proceso creativo de los niños, niñas y adolescentes vinculados al proyecto. Estos espacios permitieron visibilizar los avances en repertorio, afinación, lectura musical y confianza escénica, fortaleciendo el vínculo entre los Centros Musicales, las familias y la comunidad.
De manera complementaria, se llevaron a cabo 30 sesiones de transferencia de conocimientos, experiencias y saberes con docentes de las instituciones educativas, junto con un proceso de acompañamiento pedagógico orientado a fortalecer la música como herramienta para el aprendizaje, ampliando el impacto del proyecto en el ámbito educativo.

Fortalecimiento social, liderazgo y participación comunitaria
En el componente social y psicosocial se desarrollaron 4 jornadas de socialización y difusión del proyecto, que promovieron la apropiación comunitaria de la estrategia. A lo largo del proceso se realizaron 132 encuentros con niños, niñas y adolescentes, 45 talleres de liderazgo con NNAJ voluntarios de cada Centro Musical y 40 encuentros con familias, fortaleciendo la participación, la corresponsabilidad y los vínculos familiares.
Asimismo, se adelantaron 53 visitas domiciliarias para la atención de casos priorizados, 122 asesorías psicosociales y 17 remisiones a redes de apoyo, garantizando una atención integral y oportuna. Como resultado del trabajo comunitario, se conformaron 4 comités de participación ciudadana, con la vinculación activa de familias y comunidad, en el marco de los cuales se realizaron 24 reuniones, consolidando espacios de diálogo, seguimiento y construcción colectiva.
Uno de los principales logros del proyecto fue la implementación de cuatro iniciativas comunitarias, diseñadas y lideradas por los propios participantes con el acompañamiento del equipo Batuta:
- “Pinta tu voz: Unidos contra el bullying” en Paratebueno Agrícola.
- “Tejiendo Comunidad en El Japón”, jornada intergeneracional con adultos mayores.
- “Raíces Batuteras” en Medina, una huerta escolar sostenible y pedagógica.
- Una iniciativa en Ubalá enfocada en el fortalecimiento de la identidad cultural local a través de la música.





Permanencia, resiliencia y aprendizajes
El proceso evidenció altos niveles de permanencia y apropiación por parte de los y las participantes y sus familias. Al cierre del proyecto, 313 niños, niñas y adolescentes culminaron la formación, destacándose que 205 mantuvieron continuidad permanente entre enero y noviembre de 2025. En el último mes de ejecución se alcanzó una permanencia del 100 %, reflejo de la confianza en el programa, el acompañamiento constante de los equipos y la pertinencia de la estrategia en los territorios.
Durante la ejecución se presentaron situaciones extraordinarias, como el terremoto ocurrido en el municipio de Paratebueno, que implicaron ajustes logísticos y operativos. Sin embargo, gracias al compromiso de los equipos, las familias y las comunidades, el programa mantuvo su continuidad, adaptándose a las condiciones del territorio y garantizando el acompañamiento a los niños, niñas y adolescentes.
El proyecto también tuvo presencia activa en espacios convocados por las alcaldías municipales y otros escenarios culturales locales, fortaleciendo la articulación institucional y la participación en iniciativas que promovieron el desarrollo cultural y comunitario de cada municipio.
La evaluación externa realizada por la consultoría Resuelve destacó el impacto positivo del modelo Batuta en el desarrollo integral de los y las participantes, evidenciando avances en autoestima, motivación, convivencia y sentido de pertenencia, así como la articulación efectiva entre los componentes musical y psicosocial, el compromiso de los equipos y la participación activa de las familias.
Este cierre deja aprendizajes significativos que orientan las estrategias futuras: la importancia del acompañamiento cercano, la integración de la música con el bienestar emocional y el valor de la participación comunitaria como eje de sostenibilidad y transformación social.
La Fundación Nacional Batuta y Ecopetrol ratifican así su compromiso con la niñez y la juventud colombiana, demostrando que cuando la música llega a los territorios, también florecen la empatía, la unión y la esperanza.


