Colombia y Perú se encuentran en Bogotá a través de la música con Sonidos de la Frontera
100 niñas, niños, adolescentes y jóvenes de Caballococha, Perú, y de Leticia y Puerto Nariño, Colombia, se reunirán en Bogotá para compartir un repertorio inspirado en las tradiciones, los territorios y la diversidad cultural de la Amazonía.
Bogotá, octubre de 2026. La música será el punto de encuentro entre Colombia y Perú el próximo viernes 23 de octubre, cuando la Fundación Nacional Batuta y Sinfonía por el Perú presenten el concierto binacional Sonidos de la Frontera, en el Centro Nacional de las Artes, Sala Delia Zapata.
El concierto será el resultado de un proceso de formación, intercambio cultural y creación colectiva desarrollado en el marco de la segunda fase de esta iniciativa de cooperación binacional.

Sonidos de la Frontera: música, cooperación y encuentro en la Amazonía
Sonidos de la Frontera es una iniciativa ejecutada por la Fundación Nacional Batuta y Sinfonía por el Perú, con el apoyo de los Ministerios de Relaciones Exteriores de Colombia y Perú, a través del Fondo Binacional para la Integración Fronteriza Perú–Colombia administrado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El proyecto promueve procesos de formación musical e intercambio cultural entre niñas, niños, adolescentes y jóvenes de ambos países y busca fortalecer, a través del arte, el diálogo intercultural, la identidad cultural y territorial, el sentido de pertenencia y los vínculos entre las comunidades de la frontera amazónica. En esta segunda fase, la iniciativa también busca contribuir a la consolidación de espacios de transformación y protección interculturales para la inclusión social, la integración fronteriza y el cuidado de la biodiversidad y de la casa común.
La intervención se desarrolla en las comunidades de frontera de Leticia y Puerto Nariño, en Colombia, y Caballococha, en Perú, con la participación de 280 niñas, niños, adolescentes y jóvenes y sus familias en situación de vulnerabilidad, mediante procesos de formación, atención psicosocial, práctica colectiva y disfrute de la música. La finalidad de esta segunda fase es consolidar los procesos de formación musical y atención y promoción psicosocial en los municipios focalizados, a través de nuevas actividades para ambos países que favorezcan el reconocimiento y valoración de las culturas, la convivencia pacífica entre comunidades y países y la construcción de proyectos de vida desde la música.



Su propuesta articula tres componentes: procesos de formación musical; redes de acompañamiento psicosocial para participantes y sus familias; y actividades de visibilización artística y mejora, que incluyen residencias orientadas a fortalecer la integración social y cultural y a preparar los conciertos binacionales.
El componente de formación musical incorpora un enfoque territorial que busca fortalecer las identidades culturales y territoriales, promover el cuidado de la biodiversidad y estrechar los vínculos comunitarios. A su vez, el acompañamiento psicosocial está orientado a favorecer la inclusión social, el enfoque diferencial y el goce efectivo de derechos de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y sus familias.
Una alianza que convierte la música en un puente
Para Beatriz Mejía, presidenta ejecutiva de la Fundación Nacional Batuta, Sonidos de la Frontera representa una oportunidad para demostrar cómo la música puede conectar territorios y, al mismo tiempo, cómo la cooperación entre instituciones y países puede ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones:
“Sonidos de la Frontera demuestra el poder de la música para conectar territorios, culturas y personas, creando puentes entre las comunidades amazónicas de Colombia y Perú. Desde la Fundación Nacional Batuta y Sinfonía por el Perú creemos en la música como un espacio para reconocer identidades, fortalecer vínculos y abrir nuevas oportunidades para niñas, niños y jóvenes. Es nuestra promesa de seguir cultivando un futuro donde la infancia de esta región tenga acceso a la esperanza y a la belleza a través del arte y la música”.
En este sentido, esta apuesta articula experiencia institucional, capacidad de ejecución en territorio y una visión compartida de la formación musical colectiva, el acompañamiento psicosocial y la circulación artística, generando aprendizajes y nuevas oportunidades de cooperación entre ambos países.

Bogotá será escenario de un encuentro entre generaciones y territorios
En el marco de la segunda fase de Sonidos de la Frontera, del 19 al 22 de octubre, Bogotá será escenario de una residencia artística que reunirá a 100 participantes: 50 provenientes de Caballococha, Perú, 25 de Leticia y 25 de Puerto Nariño, Colombia.
Durante estos días, los ensayos musicales serán también espacios de integración, intercambio cultural y acompañamiento psicosocial, diseñados para fortalecer los vínculos entre participantes que, aunque pertenecen a países distintos, comparten un mismo territorio amazónico y desafíos comunes.
La metodología de la residencia incorpora los enfoques de interculturalidad, protección integral, equidad de género, sostenibilidad ambiental y territorialidad, de manera que el proceso fortalezca tanto las capacidades musicales como el desarrollo humano y social de los participantes.
Además de preparar el repertorio que llegará al escenario, la residencia permitirá compartir tradiciones, formas de entender el territorio y experiencias de vida, encontrando en la música un lenguaje común para construir confianza, reconocimiento mutuo y nuevas formas de relacionamiento.


Una Amazonía que se encuentra y suena en Bogotá
El concierto estará bajo la dirección artística del maestro Ramón González, de la Fundación Nacional Batuta, con el acompañamiento de Diana Arce, coordinadora de voces de Sinfonía por el Perú, y ofrecerá un recorrido por diferentes tradiciones y expresiones musicales de la Amazonía, integrando obras tradicionales, creaciones colectivas y composiciones relacionadas con la diversidad cultural y natural de la región.
Para esta presentación en Bogotá, el repertorio incorpora cuatro nuevas obras respecto de los conciertos realizados en julio de este año en Leticia, Colombia, y Caballococha, Perú, ampliando el recorrido sonoro por las tradiciones y expresiones de la Amazonía y dando continuidad al proceso creativo desarrollado en el marco del proyecto.
La selección incluye “Buxunguchiga” y “Choña que choña”, canciones tradicionales tikuna; “Todo el mundo” y “Yo nací libre”, de Pedro Bernal; “Indio amazonense”, con letra de Roger Gómez y música de Octavio Angulo; “Misterios del Amazonas”, de Luis Carlos Ramos Gómez; y “La canción del Airuwe”, de Fundación Natütama y Erick Gustavo Bejarano.
También harán parte del programa “Morena Eu Caio / Dona Maria / Farinhada”, de Thiago Brava y Jorge, Pinduca, Luiz Gonzaga y Ze Danta; “Mundo hermoso”, creación colectiva de Sinfonía por el Perú; “Alarma en el bosque”, de Jorge Alonso Camacho; “A la guerra no voy”, creación colectiva de Unidad para las Víctimas y Jesús López Barreto; “Yo sueño en grande”, creación colectiva de la Fundación Nacional Batuta; “Cantar por la paz”, creación colectiva de Sinfonía por el Perú; y “Amazonas es”, de Vicente Paul Calderón Hernández.
Varias de estas obras hacen parte del Cancionero de Sonidos de la Frontera, producto de la primera fase del proyecto, que reúne composiciones inspiradas en la diversidad cultural y natural de la Amazonía. Su presencia en el concierto de Bogotá da continuidad al proceso creativo construido por participantes y equipos de ambos países.
Un concierto que nace del encuentro



Más que una presentación artística, el concierto binacional será la expresión pública de un proceso que durante varios días habrá reunido a niñas, niños, adolescentes y jóvenes alrededor de la música, el intercambio cultural y el reconocimiento de sus territorios.
En Bogotá, las experiencias compartidas durante la residencia confluirán en un escenario común en el que Colombia y Perú harán visible, a través de la música, la diversidad cultural de la Amazonía y el valor de la cooperación entre sus comunidades y organizaciones.
Como parte de este proceso, Sinfonía por el Perú y la Fundación Nacional Batuta han articulado formación musical, acompañamiento psicosocial y circulación artística para fortalecer capacidades, identidad, sentido de pertenencia y vínculos interculturales en la frontera amazónica.
El concierto binacional se realizará el viernes 23 de octubre, a las 4:00 p. m., en la Sala Delia Zapata del Centro Nacional de las Artes, en Bogotá, con entrada libre, y contará con la participación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes provenientes de Caballococha, Perú, y de Leticia y Puerto Nariño, Colombia.



